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domingo, 20 de mayo de 2012

Nokogiriyama - ¿Merece la pena?


En esta nueva entrada de la sección "¿Merece la pena?" os vamos a hablar de una excursión que se puede hacer durante un viaje a Tokyo, pero que sin embargo, poca gente conoce o se anima a realizar.

Puedes conocer nuestra experiencia de primera mano en Nokogiriyama haciendo click aquí.

1) ¿Merece la pena?

     - Podemos responder a esta pregunta con un rotundo SI por varias razones que explicamos a continuación.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Día 9, Nokogiriyama y la fiesta en Shibuya (Parte II)

¡Por fin esta aquí la continuación de la parte I del día 9!

De repente comenzó a sonar por la megafonía del templo un inquietante villancico de navidad (lo cual nos dejo un tanto descolocados) que anunciaba a los visitantes que el templo iba a cerrar. Vamos, que era como un aviso para que la gente fuese saliendo. Además, entre que para esa hora ya no quedaba nadie en el templo y la oscuridad que había, ya que los árboles no dejaban pasar la luz, la situación era más propia de la película “Battle Royale” que de otra cosa. Finalmente llegamos hasta el teleférico, pero antes de montarnos tuvimos tiempo de hacer unas fotos a la puesta de sol y al Monte Fuji, que se veía a lo lejos entre las nubes.


Cogimos el teleférico para bajar del monte Nokogiri y a la salida del mismo nos ofrecieron comprar por 1000 yenes una foto de recuerdo que previamente nos habían hecho al subir, para que veáis lo “poco turístico” que es el sitio.

sábado, 29 de octubre de 2011

Día 9, Nokogiriyama y la fiesta en Shibuya (Parte I)

El sábado amanecimos relativamente temprano y totalmente descansados gracias a los revitalizantes efectos del Onsen de Odaiba, lo cual nos permitió afrontar con bastante entusiasmo la excursión a Nokogiriyama, donde se encuentra el Buddha más grande de Japón. Sin embargo, lo que prometía ser una excursión prácticamente desconocida tanto para turistas como para locales (dada la poca información que habíamos encontrado sobre ello y lo que relataban algunos blogs de internet), resultó ser casi como una “peregrinación”, dada la cantidad de gente que encontramos allí. Comentaremos esto más detalladamente durante el resto de la entrada.

Hacia las 08:30 de la mañana salimos del hostal para coger el metro que nos llevase hasta Shinjuku. Una vez allí comenzaba lo complicado. Debíamos coger una serie de metros y trenes que nos llevasen, primero, hasta el pueblo costero de Kurihama para, desde allí, coger un ferry que nos llevase al otro lado del canal de Uraga, hasta la pequeña aldea de Hamakanaya. (No nos enrollaremos dando demasiados detalles sobre los trenes que hay que coger y los transbordos que hay que hacer, ya que tenemos previsto hacer unas entradas explicativas proporcionando toda esta información, así como los precios de los viajes).

Si no podeís esperar a esas entradas, siempre podeís analizar este sencillo plano de los trenes