sábado, 26 de enero de 2013

Día 12, últimas horas en Tokyo + Video-resumen días 11 & 12


Como todas las buenas historias, esta llega a su final y, aunque hace ya un buen rato que subimos el “Diario de Viaje del día 11” en el que os relatábamos como nos fue la tarde en Akihabara (Maid Café y purikura incluidos) con Joe y Shoji y la posterior sesión de Karaoke y fiesta por Shibuya, no nos hemos olvidado de vosotros y aquí os traemos el episodio final de esta aventura junto con el video correspondiente al día 11 y 12 de nuestro viaje. ¡No te lo pierdas!


Como recordaréis, la noche del día 11 se nos fue de las manos y, a pesar de que nuestra intención era tomar algo y volver más o menos pronto al Ace Inn Shinjuku, terminamos volviendo a eso de las 6:00 am en el primer metro de la mañana.

Al llegar al hostal, lo más lógico hubiese sido meterse a la cama y descansar lo suficiente antes de hacer las maletas y partir hacia el aeropuerto de Narita. Sin embargo, no estábamos dispuestos a malgastar/perder nuestras últimas horas en Tokyo, por lo que decidimos acostarnos durante poco más de 3 horas (de ahi nuestro aspecto en las fotos/videos de ese día), dejar preparadas las maletas en el hostal para no tener que cargar con ellas todo el día, y salir a aprovechar el poco tiempo que nos quedaba.

El plan era volver una vez más a Akihabara para, entre otras cosas, ver la tienda de videojuegos “Super Potato”, a la cual quisimos ir el día anterior con Joe y Shoji pero que cuando llegamos estaban echando el cierre.



Al llegar entramos en algunas tiendas que se encontraban cerca de la estación del metro para comprar algunos regalos que nos habían quedado pendientes y a continuación nos dirigimos a la enorme tienda de electrónica en la que Ibon se había hecho con una PS3 el día anterior por el equivalente a 100€, ya que Gorka pensó que la opción de conseguir una por tan poco precio merecía la pena.

Como ya explicamos en el diario de viaje anterior, las consolas que vendían eran de segunda mano y las tenían expuestas en una vitrina de cristal, por lo que al llegar, Gorka se dirigió a uno de los dependientes para pedirle que le sacase una. Lo que ocurrió a continuación aun nos sigue llamando la atención, y para que os hagáis una idea de la situación, os escribimos como fue la conversación.

Conversación con dependiente #1:

- Hello, d’you speak English?                          |                  - Hola, ¿hablas inglés?
- … (silencio) …                                                |                  - ... (silencio) ...
- Sorry, English?                                              |                  - Disculpa, ¿inglés?
- (negación con la cabeza)                             |                  - (negación con la cabeza)

Primer intento fallido, por lo que Gorka se dio una vuelta por la tienda para ver si encontraba otro dependiente que le pudiese ayudar. Al no ver a ningún otro, se acercó al mostrador y pregunto a uno de los chicos que estaban en las cajas.

Conversación con dependiente #2:

- Hi! Do you speak English?                             |                  - Buenas, ¿hablas inglés?
- No.                                                                  |                  - No.
- Someone speaks English?                              |                  - ¿Alguien aqui habla inglés?

Aquí viene lo curioso, coge el dependiente número 2 y señala al dependiente número 1. La situación cada vez se volvía más surrealista. Vuelta a donde el primer dependiente preguntándole directamente en inglés.

- I want to buy a second hand PS3.                          |             - Quiero comprar una PS3 de segunda mano.
- … (otra vez silencio) …                                            |             - ... (otra vez silencio) ...
- Buy, PS3, there. (señalando a la vitrina)                 |             - Comprar, PS3, ahí. (señalando a la vitrina)

Al llegar a la vitrina, Gorka le preguntó si todas las que tenían funcionaban bien, ya que había algunas que eran sospechosamente muy baratas (aun menos de 100€) y tal vez las vendiesen para utilizarlas para recambios de piezas.

- Do they work properly?                                               |    - ¿Funcionan correctamente?
- I don’t know, maybe yes.                                             |    - No lo se, es posible.
- Are you kidding me? “Maybe”? Can I try one here?   |    - ¿Estás de broma? ¿"Es posible"? ¿Puedo probar una?
- You buy and you try it at home.                                   |    - Compras una y la pruebas en casa.
- Well, thank you, I guess…                                              |    - En fin, gracias, supongo...

Adivinad quién no compro una PS3 en Tokyo.

Posteriormente, nos dirigimos hacia la tienda de videojuegos antiguos Super Potato, a la cual finalmente pudimos entrar ya que esta vez si que estaba abierta.


La tienda es como una especie de “museo del videojuego”, ya que puedes encontrar absolutamente cualquier artículo de la industria que haya salido al mercado a lo largo de los años, bien sea de segunda mano o sin estrenar. Consolas, cartuchos, mandos, bandas sonoras, merchandising… Faltan líneas de texto para explicar todo lo que puedes encontrar ahí dentro, por eso os recomendamos que veáis el video correspondiente a este día para que os hagáis una idea de cómo es. Como apunte, señalar que terminamos comprando un par de peluches de Link (versión Wind Waker) y un Pokémon Stadium de la Nintendo 64 por la ridícula cantidad de 50 yenes (0,50€).


Para cuando salimos de la tienda ya era mediodía, y decidimos que era un buen momento para reponer fuerzas y comer algo. No nos quedaba mucho dinero en metálico, y como aun teníamos alguno de los paquetes de jamón serrano que habíamos llevado, buscamos una Konbini Store para comprar algo similar al pan y prepararnos unos bocadillos.

No nos quedaba mucho tiempo por delante, asi que cuando terminamos de comer nos pusimos rumbo al hostal para coger todas nuestras cosas e ir después hacia el barrio de Shinjuku, desde donde salía a las 6 de la tarde nuestro tren hacia el aeropuerto Narita.

Sin embargo, había una cosa que nos faltaba por hacer. Ibon se acordó de que por la zona estaba la conocida tienda de Square Enix (compañía desarrolladora de videojuegos conocida por sagas como Final Fantasy, Dragon Quest, Kingdom Hearts…), así que, con las maletas a cuestas, entramos para comprar algún otro detalle de última hora, no sin antes haber dado unas cuantas vueltas hasta encontrarla.

Fotos obtenidas de: http://www.flickr.com/photos/nagoyalauren/
 Directos desde la tienda de Square Enix, y aunque aun nos quedaba algo de tiempo de sobra, pusimos dirección hacia la concurrida estación de Shinjuku para coger el N’EX (Narita Express), que todos sabemos que con este tipo de cosas no se juega y no nos podíamos arriesgar a perder el tren.



Lo de después fue todo según lo previsto. Primero hora y media de tren desde Tokyo hasta el aeropuerto, al cual llegamos hacia las 7 y media de la tarde. Nos llamó la atención la poquísima gente que había en el mismo, más aun teniendo que en cuenta que es uno de los aeropuertos principales de una ciudad que en todo su área metropolitana cuenta con unos 35 millones de habitantes.

En cualquier caso, esto hizo que no tuviéramos que esperar ninguna cola para hacer check-in y facturar nuestras maletas, por lo que nos quedó bastante tiempo como para cenar una hamburguesa en el McDonald’s que había dentro de la terminal. Si, sabemos que es triste que la “última cena” en Japón fuese así, pero creednos si os decimos que no había más alternativas.

Posteriormente nos acercamos hasta la puerta de embarque y hacia las 21:15 accedimos al avión, el cual despegaba a las 22:00. Para esa hora, y como es de suponer, el cansancio podía con nosotros, y las 13 horas que duraba el vuelo hasta París se pueden resumir de la siguiente forma: Acceder al avión, dormirse, ruido de motores encendiéndose, despertarse, despegue, volver a dormirse y aterrizar en París. Entre medias Ibon sacó fuerzas para mantener los ojos abiertos el tiempo que dura “Lost in Translation”.


Tal y como empezábamos diciendo en esta entrada, como todas las buenas historias, esta llega a su final. Después de 12 días por la capital del sol naciente y sus alrededores nos disponemos a partir hacia nuestro país. El viaje no solo ha cumplido nuestras expectativas sino que además, las ha superado. Nunca hubiéramos imaginado que la comida fuese tan rica, la gente tan amable o los lugares tan preciosos y mágicos. Es tal la sensación que mientras nos alejamos sentimos que una parte de nosotros se queda ahí, esperado a que volvamos.

Sinceramente, no es algo que puedas sentir desde tu casa. Por muchos blogs y vídeos que veas, no sentirías ese cosquilleo de decir: ¡Estoy en Japón! Tienes que montarte en el avión e ir a comprobarlo ti mismo.

No nos equivocábamos al elegir nuestro nombre, Tokyo es una ciudad para descubrir, vivir y sentir.

Otra cosa más, volveremos. Muy pronto volveremos, porque Japón es un país de sueños.

2 comentarios:

  1. Bravo!!! Imaginar con unas reverencia a lo japones.Una vez mas os voy a dar la chapa, agradeciendoos por las aventuras q habeis subido, y q ha alguno de nosotros nos ha hecho mucha ilusion.Ya os digo q es una pena,ya q no voy a tener videos de tokyo hasta q vaya yo en agosto jaja.Eskerrik asko, q os vaya bien , y alguna vez ya nos veremos, en donosti de fara, o en japon, haciendo turismo o de farra quien sabe.Arigato gozaimasu DVSTokyo!!!^o^

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  2. Muchas gracias chicos. He disfrutado mucho con vuestros videos. Despues de verlos todos, tengo una sensación de amistad con vosotros, pues como si yo hubiese formado parte de vuestro viaje.
    El 2 de Marzo voy a Tokio, y seguro que me acordaré de vosotros.
    Un abrazo y miuchas gracias por compartir vuestra experiencia.

    --
    Carlos Bravo

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